“Sí acepto”, Marcela Ugalde

A ver, en nuestras familias existen sentimientos y valores profundos que nos unen y evidentemente todos los miembros no somos iguales, porque somos como los dedos de las manos. Y no podemos eliminar un dedo solo por ser en alguna particularidad diferente. 

Esto me motivó a hacerme la pregunta: ¿Acepto yo que mi hija se case con la persona que ella ame?

A partir de mayo de 2020 el matrimonio civil igualitario será una realidad en el país.  Costa Rica será uno de los 29 países que en el mundo legalicen estas uniones. 

A partir de mayo del 2020, Costa Rica se suma a un grupo de seis países latinoamericanos que dentro de su legislación permitirá a las parejas del mismo sexo casarse civilmente.

Luego del veredicto de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el aval de la Sala Constitucional, las parejas del mismo sexo en el país podrán estar amparadas bajo la ley y ser tratadas con el mismo respeto y dignidad que se merecen como personas, bajo la protección que solo la figura del matrimonio civil puede proveer.

Este es una parte del extracto del comunicado de prensa que el Movimiento por el Matrimonio Civil Igualitario dirige a la sociedad civil. Dicho movimiento aglomera más de 30 organizaciones  que promueven una campaña con un alto nivel de concientización. Llegando hasta lo más profundo de los corazones de todas las familias costarricenses, con valores como el respeto y el amor.

Mi hija tiene una madre sexualmente diversa, y no existe un día de mi vida que no me diga que me ama y me acepta tal cual soy. ¿Por qué yo no voy a aceptar que ella se case con quien ella elija? Si es ella la que está amando, está siendo valorada y apreciada. Sea con quien sea que ella elija casarse, yo sí acepto.

Como cualquier otra pareja que decide casarse claramente tendrán un compromiso, amor y un anhelo de construir una vida al lado de la persona que ama.

En nuestra historia de vida somos 4 hermanos que gracias a Dios somos tan diferentes, porque sería horrible ser iguales.  Mi hermano varón tiene mi aprobación para casarse con la persona que así lo considere, él sabe que yo fascinada porque nada me haría más feliz que saber que es feliz.

Mis hermanas tienen sus historias de vida con sus parejas siendo profundamente amadas, y yo, aún estoy esperando a que entre en vigencia el matrimonio civil igualitario, no porque me vaya a casar enseguida, sino porque ya podré tener la libertad absoluta de decirle sí acepto a la persona con la que considere estar el resto de mis días. Jurídicamente el matrimonio civil igualitario ya es un hecho y me alegra saber que ya no existirán ni personas, ni familias, ni hijos de segunda categoría.

Esta campaña nos hace reflexionar que podemos vernos todos por igual en un país de derechos humanos profundos. Costa Rica es un país de derecho y escribirá historia. Siempre seremos un mejor país en la medida que todos nos veamos al mismo nivel de igualdad.

Yo sí acepto.