Yesenia Alfaro: Mi hijo y yo, esta es nuestra historia.

¿Qué madre no quiere lo mejor para su hijo?
Desde muy chiquito era extraño, diferente a los demás niños de su edad, quizás ese fue el momento donde por primera vez vi una realidad que me aterraba… No transcurrieron días, fueron años y años, comentarios, dimes y diretes hasta de la misma familia, miles de preguntas sin ninguna respuesta. Empezó a crecer y a encerrarse en si mismo, desconocía lo que había en su corazón.

Luego de un día de trabajo me siento a almorzar con él, observamos juntos un video de un niño que circulaba en Facebook, ese fue el momento donde me armé de valor y le pregunté si él era gay, con temor, tristeza en sus ojos me respondió que si, él tenía miedo de mi reacción, mi corazón estaba lleno de sentimientos encontrados, el más grande de ellos: temor. Temor, a una sociedad cruel, discriminatoria, a que me lo menospreciaran, maltrataran, luego de eso en ese mismo momento me armé de valor y le dije que estudiara, que se preparara para que nunca fuera cola de nadie, que no estaba solo, ahora éramos una fuerza que se levantaba contra todo, contra todos, sin importar si era familia, conocido o desconocido, ahora éramos dos, él y yo contra el mundo para siempre y por siempre.

Mi príncipe crece cada día y se convierte en un hombre de bien, en todo lo que soñé, en más de lo que pude imaginar para él, su paz y su felicidad es todo para mí, hoy no es más aquel adolescente que se encerraba en su cuarto, lleno de dudas, temores y vergüenza, hoy es mi amigo, mi compañero y uno de los más grandes amores de mi vida, ¡soy una mamá enamorada y súper orgullosa a la que lo único que le importa es la felicidad de su hijo!

Quisiera que todas las mamás apoyaran a sus hijos… con dolor en mi corazón conozco casos de rechazo y eso parte mi corazón.

Yo amo a mi hijo tal como es. Lo sabe Dios, que lo sepa el mundo.