Papás de joven lesbiana encabezan campaña a favor de matrimonio igualitario

La Teja

7 de octubre del 2019

San José, Costa Rica

Ana María Murillo y sus progenitores son los protagonistas de la campaña Sí Acepto

Ana María no se esconde. Ella es feliz con demostrarle al mundo que es lesbiana y sabe que sus papás la apoyan en cada decisión que tome a lo largo de su vida. José Cordero.

A sus 26 años, Ana María Murillo es una joven feliz y realizada. Todos los días se siente abrazada por el amor de sus papás, Vitinia y Adolfo, y gracias al apoyo de ellos es que esta joven camina con la frente en alto y no le oculta a nadie su orientación sexual.

Ana María y sus papás son los primeros protagonistas de la campaña “Sí Acepto”, que se lanzó el 29 de agosto y que tiene como objetivo sensibilizar a la población acerca de la diversidad sexual. Los familiares de las personas cuentan su relación con sus seres queridos.

Esta joven, oriunda de Tilarán, le confesó hace 6 años a sus papás que era lesbiana y desde entonces, ella y sus progenitores participan en actividades por la defensa de derechos de las personas gays y lesbianas, quienes tendrán derecho al matrimonio igualitario a partir del 26 de mayo del 2020.

“Para mí ha sido maravilloso participar en la campaña, porque me ha demostrado que no todos corremos con la misma suerte.

«Sabemos que hay personas que son rechazadas por sus familias, afortunadamente mis papás y yo podemos salir a la calle luego del anuncio y todo sigue igual. Muchos nos han felicitado, esto ha traído muchas reacciones positivas. Y yo sé que el matrimonio igualitario no viene a resolver todos los problemas, pero nos permitirá visibilizarnos”, expresó.

Ana María se salió del clóset por casualidad.

“En el 2013 tenía un blog, donde escribía en Internet algunas historias. Mi mamá leía mis publicaciones y al inicio en ellas mencionaba hombres, pero luego todo se tornó sobre chicas y un día me preguntó si me gustaban las mujeres».

«Ella vino a San José y se lo confesé y a partir de ese momento empezó todo un proceso, para que ella y mi papá me aceptaran. De hecho, me había mentalizado para decirles algo así como ‘en seis meses me caso, soy lesbiana’ cuando tuviera una relación formal”, afirmó.

“Todo es un proceso y si quieren salirse del clóset deben hacerlo a su tiempo, cuando se siente preparado. Si tiene miedo puede buscar ayuda, actualmente existen muchas organizaciones dispuestas a colaborar”. Ana María Murillo, protagonista de Sí Acepto.

Ana María añadió que contrario a sus temores, la relación con sus papás se fortaleció y ambos la protegen mucho.

“Fue todo un subibaja de emociones, sobre todo con mami, porque papi me dijo ‘si usted es así nada se puede hacer’, pero mami sí reflejaba más miedo. Yo no ando gritando a los cuatro vientos que soy lesbiana, pero si me lo preguntan no lo voy a negar y ellos también han adquirido ese valor y seguimos siendo muy unidos. Yo soy la hija menor y la única mujer, soy la más chineada”, afirmó.

En el mes de mayo, el equipo de la campaña Sí Acepto buscó a doña Vitinia para invitarla a participar de los comerciales.

“Me senté a conversar con mis papás y teníamos miedo por nuestra seguridad. Teníamos que tomar una decisión en familia y decidimos participar porque esto lo vemos como una obligación, porque queremos levantar la voz, pensando en las personas que viven en las zonas rurales y que vienen de familias conservadoras. Queremos visibilizarnos”, dijo.

Doña Vitinia manifestó que no se arrepiente de participar en la campaña, pues es una forma de retribuir la valentía de su hija.

“Yo salgo a la calle como si nada, porque mi hija es un ser excepcional. Nosotros no teníamos conocimiento sobre la diversidad y poco a poco Adolfo y yo nos hemos educado.

«Lamentablemente, muchos jóvenes se han suicidado y afortunadamente Ana María no había pensado en esa posibilidad. A ella nunca le ha faltado nuestro apoyo y queremos que la gente se dé cuenta de la fortuna de ser padres de hijos no heterosexuales”, explicó la orgullosa mamá.

Esta madre de 3 hijos comentó que la vida le ha cambiado en muchos aspectos.

“Un día en la feria me encontré con una señora a la que le compro plantas y su saludo fue muy emotivo. Me dijo, ‘qué lindo, la vi en tele, cómo disfruté el video’. Eso me lo dijo con aquella luz en el rostro y me sentí feliz, porque para mí eso es ganancia”, añadió.

Ana Mora, vocera de la campaña expresó que la misma nace de la necesidad, por la polarización que sufrió el país en cuanto a este tema, desde la pasada campaña electoral.

“A pesar de que tenemos leyes y está la opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos humanos, la cultura costarricense está dividida y creíamos que si no tomábamos medidas, se podía generar una ola de violencia a partir de mayo del otro año”, expresó.

Mora comentó que en la campaña participan más de 30 organizaciones que trabajan por los derechos de las personas de la comunidad LGTBIQ y las grabaciones han sido donadas.

“Detrás de la campaña hay una voluntad para hacer un cambio cultural, queremos demostrar una cara a las personas que están detrás de la necesidad de que se les proteja”, afirmó.

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